Antes, la plaza pública era el lugar donde se discutían ideas; hoy, esa plaza cabe en la palma de la mano. Las redes sociales nos dieron voz, pero también amplificaron el enojo, la desinformación y la polarización.
Opinar se volvió más fácil que escuchar, y reaccionar más común que reflexionar. Un “me gusta” parece suficiente para validar una idea, mientras que el desacuerdo se castiga con insultos o cancelaciones.
No se trata de abandonar las redes, sino de usarlas con responsabilidad. Si queremos que estas plataformas sean espacios de diálogo y no de guerra, tendremos que recordar que del otro lado de la pantalla también hay personas.
Columna
Redes sociales: la plaza pública del siglo XXI
El Presidente · 01/02/2026 20:15 · 4 vistas
Las redes sociales prometieron conectar al mundo, pero también se convirtieron en espacios de confrontación constante.